Camino al infierno

Dedicado Al loco aqueL que ansía conocer el infierno… (Porque el infierno no es como lo pintan jejeje)

Está frente a mí, deslumbrante y helada, la entrada que tanto me costó encontrar y a la cual me costó mucho más acercarme… Está aquí, brillante, blanca y negra, con una advertencia terrible pero con una atracción irresistible… Está aquí y me dispongo a entrar en esa oscura y desconocida caverna.
Wow! Indescriptible sensación mientras avanzo… Quiero ver más, quiero conocer más, quiero llegar hasta el fondo y desvelar sus secretos… Más rápido, debo avanzar más rápido… Apresuro el paso y empiezo a ver sangre en mi pecho y a sentir el dolor en mi espalda… Garras invisibles rasgan mi piel pero, en medio de mi frenético avance, eso es lo que menos me importa… Esta sutil advertencia sólo aumenta mi motivación por llegar hasta el final y, con la máxima velocidad de la que soy capaz me aproximo hasta el ansiado punto entre jadeos y sudor… Si, mi fuerza está prácticamente extinta pero debo lograrlo antes de caer desfallecido… Ya lo presiento, el fin está cerca, ya casi, debo continuar hasta el final… ¡Por fin! ¡He llegado! Pero… ¿Qué es esto? ¡No es lo que yo esperaba! ¿¡PORQUÉ!? ¿¡POR QUÉ DEBO PERDER MI VIDA EN ESTO!? -En fin-, digo sucumbiendo ante el somnoliento abrazo de la muerte, -por lo menos lo logré- y, cayendo inerte entre temblores, la última imagen que se refleja en mis ojos es mi propia imagen presa en un ataúd de hielo y sangre.

Escribe un comentario